Según los datos publicados recientemente por el Instituto Nacional de Estadística, 3,85 millones de personas en España manifiestan tener algún tipo de discapacidad, lo que supone el 8,5% de la población. De los resultados se desprende que la deficiencia osteoarticular es la que causa más discapacidad, con un 39,2% del total. Por otro lado, el 28,3% manifiesta realizar ejercicio físico en su tiempo libre.
Diversos trabajos han demostrado que el entrenamiento físico en personas con graves dependencias ayuda a reducir el deterioro y a mejorar el control de la postura corporal, tanto durante la terapia como después. El Centro de Referencia Estatal para Personas con Grave Discapacidad de San Andrés del Rabanedo (León) , ha puesto en marcha una investigación en la que a través de la boccia pretende determinar en qué cuantía la incorporación del ejercicio físico contribuye a mejorar determinados indicadores de calidad de vida y autonomía personal de un grupo de personas con parálisis cerebral y otro con graves dependencias. Para ello, se ha seleccionado a dos grupos de participantes, uno federado en este deporte y otro de control. El plan de trabajo tiene estructuradas siete fases con el fin de calibrar las mejoras que esperan encontrarse los investigadores. A partir de marzo de 2010 está previsto que se redacten los resultados y se den a conocer públicamente.


